El Frigorífico Santa Isabel es una unidad de negocio de la empresa Carnes Naturales de La Pampa S.A., una sociedad anónima donde el Gobierno de La Pampa tiene participación mayoritaria, creado en el año 2004 por el entonces y actual Gobernador, Carlos Verna.

En sus inicios comenzó con la Fundación del Oeste y en el 2007 se funda Carnes Naturales de La Pampa; desde allí la dirige esta empresa. Las políticas estratégicas a seguir las delinea el directorio y en este sentido es el Gobierno provincial quien decide esta dirección.

En la actualidad la gerente general de Carnes Naturales de La Pampa S.A. es Marcela Coto, y el encargado, Amín Villar, quienes abrieron sus puertas para dar a conocer el funcionamiento de esta empresa.

El Gobierno de la provincia ayuda con algunos subsidios por faena o a través de obras. “Se está terminando una obra importantísima que es la ampliación para desposte y a partir de esto se podrán sacar al país y al mundo animales despostados. El frigorífico tiene cinco especies: caprinos, ovinos, llamas (somos los únicos con tránsito federal) ciervos y vizcachas”, detalló Villar.

Al contar con tantas especies, permite lograr un trabajo continuo ya que lo que es caprino y ovino, “tiene una estacionalidad muy alta en los meses de verano, comenzando en agosto y terminando en enero. Ahora estamos trabajando con la exportación de cabras. La capacidad de faena que tiene el frigorífico es de 300 a 350 animales por día, dependiendo el animal y la categoría”.

Los animales se adquieren en todo el país, primordialmente en La Pampa, pero no alcanza a abastecer, por lo cual se traen animales de la provincia de Buenos Aires, Mendoza, San Juan, San Luis, Santiago del Estero y Salta.
Años atrás, recordó el encargado, “hemos tenido buena venta, mandábamos un camión por mes a Salta con 20.000 kilos de mercadería, un camión por semana a Buenos Aires, un camión cada 15 días a la zona de Cuyo. Hoy entregamos todas las semanas a Santa Rosa, abasteciendo a más de 30 carnicerías. Es un movimiento interesantísimo para un frigorífico de este tamaño”.

El personal que trabaja es de la zona de Santa Isabel y Algarrobo del Águila, “empleados de la empresa que ya están calificados, porque hace once años que están trabajando. Siempre tomamos gente nueva, se van probando y con la nueva sala de desposte, la mano de obra aumentaría en un 50%, porque sería otra unidad de producción”.

Destacó la función social que cumple el frigorífico, tanto a nivel productor como agregado económico. “A nivel social a productores, se establece un precio mínimo, es decir, que recorriendo la zona no habrá nadie que venda un chivito a menos de lo que paga el frigorífico”, señaló Villar. A nivel de agregado económico, “el frigorífico compra todo el blanco”.

El frigorífico Santa Isabel se rige por las normas de SENASA, “tenemos buenas prácticas de manufactura y estamos terminando el manual sobre los puntos críticos de análisis de control”, concluyó.

Frigorifico Santa Isabel