Organizada por el Ministerio de la Producción y el INTA se llevó a cabo hoy, en el campo experimental de este último, en la localidad de Chacharramendi, una Jornada a campo sobre Manejo de la Vegetación para el Ganado.

De la misma participó la directora de Recursos Naturales, Fernanda González, quien comentó que desde hace meses se viene trabajando en la temática del rolado, para esto se convocó al licenciado Edgardo Adema del INTA. Y señaló, en ese sentido, que con la nueva Resolución implementada desde el mes de mayo, “el ministro autoriza a que se pueda realizar esta práctica -del rolado o del posteo- sin necesidad de que el productor tenga que hacer un plan de manejo, que es algo más integral y complicado en cuanto a los trámites”.

Todo ello -aclaró- “con el fin de facilitarle al productor sus prácticas, porque en cuanto al rolado -comentó- nosotros vemos que hay una demanda”, por lo tanto estimamos que “esta es una manera de que puedan acceder a ello con un apoyo técnico y con una presentación y aprobación por parte del Ministerio de la Producción”. Y la directora continuó especificando en el tema: “sobre todo cuando alguien quiere probar la práctica, quiere ver qué resultados tiene y se trata de algo costoso, con lo cual decide rolar en principio el 5% del campo”.

Luego aclaró que “si el productor está interesado en hacer algo más amplio, estaría en condiciones de entrar en un plan de manejo”.

Dicha Resolución determina los siguientes datos técnicos: dimensiones del rolo, qué superficie tiene que quedar con cobertura, cómo tiene que ser el rolado, entre otros detalles.

 Si bien comentó que dicha norma se aprobó con otras prácticas que ya existían, “lo novedoso para este año fue el rolado y el aprovechamiento forestal verde para uso interno del campo, es decir el posteo, que también lo puede hacer con una autorización del Ministerio y un técnico que lo asesore, por ejemplo, para hacer mil metros de alambrado”.

Y reiteró la ingeniera para finalizar que “siempre estamos tratando de facilitarle el trabajo al productor, sin perder el objetivo del espíritu de la Ley de Bosques”.

Chacharamendi